Dominio, hosting y correo: lo que pagas cada año, explicado sin tecnicismos

Resumen rápido
  • El dominio es tu dirección en internet (se renta por año), el hosting es el espacio donde vive tu página y el correo con tu dominio es un tercer servicio. Se pagan por separado y cada uno vence en su fecha.
  • El dominio debe estar a tu nombre, no al de la agencia: quien tiene el dominio tiene la dirección de tu negocio.
  • Un .com vencido no desaparece de golpe: la ICANN contempla un periodo de gracia de redención de 30 días. Un .mx vencido sin renovar se elimina en automático y queda disponible para cualquiera: los 30 días de eliminación pendiente del Registry .MX solo aplican si el registrador lo borra manualmente.
  • Desde febrero de 2024, Google exige SPF o DKIM a quien mande correos a Gmail: un correo con tu dominio mal configurado cae en spam aunque el mensaje sea perfecto.

¿No sabes a nombre de quién está tu dominio ni cuándo vence? Escríbenos por WhatsApp y lo revisamos contigo en dos minutos.

—Se cayó la página.
—¿Cómo que se cayó?
—Entras y sale una pantalla en inglés que dice que el dominio está a la venta.
—¿Y el correo?
—Tampoco llega nada desde ayer.

Arturo tiene una agencia de viajes por Lomas y esa llamada le entró un lunes de octubre, en plena venta de paquetes de diciembre. La página no estaba hackeada ni el servidor apagado. Pasó algo más tonto y más común: el dominio venció, el aviso de renovación llegó al correo de la agencia que le hizo el sitio hace cuatro años, y nadie lo leyó. Arturo pagaba «la página» cada año sin saber que en realidad pagaba tres cosas distintas.

¿Qué diferencia hay entre dominio y hosting?

El dominio es el nombre de tu negocio en internet (tunegocio.com.mx): se renta por año ante un registro y es la dirección a la que llega la gente. El hosting es el espacio en un servidor donde viven los archivos de tu página. El correo con tu dominio es un tercer servicio: los buzones que usan ese nombre. Se pagan por separado, pueden estar con proveedores distintos y cada uno tiene su propia fecha de vencimiento.

La analogía que sí aguanta: dirección, local y buzón

Piensa en tu negocio físico. El dominio es la dirección: «avenida Carranza 1520». El hosting es el local que está en esa dirección: el espacio con tus cosas adentro. El correo es el buzón de la puerta, con tu nombre en la placa. Puedes cambiar de local y conservar la dirección; puedes cambiar el buzón sin tocar el local. Lo que no puedes es perder la dirección: si la pierdes, nadie encuentra el local ni el buzón, aunque estén perfectos.

Desliza la tabla →

Qué esEn el negocio físicoA quién se le pagaSi vence
DominioLa direcciónA un registrador, cada año (o varios años por adelantado)La página y el correo dejan de responder; pasado un plazo, cualquiera puede registrarlo
HostingEl localAl proveedor de hosting, mensual o anualLa página muestra error; el dominio sigue siendo tuyo
Correo con tu dominioEl buzón con tu placaAl proveedor de correo, por buzónDejas de recibir y enviar; los mensajes que te mandaron se pierden o rebotan
Certificado de seguridad (candado)El seguro del localMuchas veces viene incluido con el hosting; a veces es aparteEl navegador marca «no seguro» y la gente se va

El error de Arturo, y de casi todos, fue creer que era una sola cosa porque la agencia le mandaba una sola factura. Facturar junto es cómodo; no saber qué hay adentro es lo que cuesta.

¿A nombre de quién debe estar el dominio?

Tuyo. No de la agencia, no del diseñador, no del sobrino que «sabe de computadoras». En el registro del dominio hay un titular (el registrante) y un contacto administrativo; los dos deben ser tu negocio, con un correo que tú controles. La agencia puede administrarlo por ti, con acceso, pero el nombre en el papel es el tuyo. Es la primera pregunta de las 10 preguntas antes de contratar una agencia web, y no es casualidad: quien tiene el dominio tiene la dirección de tu negocio, y «liberarlo» cuando cambias de proveedor se convierte en negociación.

Hay una prueba de dos minutos: busca en internet «whois» seguido de tu dominio. Si el titular es una agencia que ya no trabaja contigo, hoy es buen día para arreglarlo, no cuando venza.

Qué pasa el día que se vence (y los 30 días siguientes)

El dominio no desaparece de golpe, pero tampoco espera. Para los dominios genéricos como .com, la ICANN exige a los registradores mandar recordatorios de renovación aproximadamente un mes y una semana antes del vencimiento, y contempla un periodo de gracia de redención de 30 días en el que el dominio vencido todavía se puede recuperar, normalmente pagando una cuota extra. Después viene un plazo de eliminación pendiente y el nombre queda libre para quien lo quiera.

Con los .mx hay que ser más cuidadoso. Las políticas generales del Registry .MX dicen que la eliminación del dominio es automática cuando concluye su cobertura y el registrador no pagó la renovación, y que en ese caso el nombre queda disponible para que lo registre un tercero. El periodo de eliminación pendiente de 30 días, en el que un nombre todavía se puede restaurar pagando la cuota vigente, aplica cuando el registrador lo elimina manualmente dentro de la cobertura, no cuando simplemente se venció. Si tu registrador te da algún margen extra, es cortesía de él, no una regla del registro: con un .com.mx conviene asumir que el día del vencimiento puede ser el último. Lo que no cambia en ningún caso es que los avisos llegan a un correo, y si ese correo es de alguien que ya no trabaja contigo, nadie los va a ver.

30 días es el periodo de gracia de redención que contempla la ICANN para recuperar un dominio genérico (.com) vencido, antes de que quede libre para cualquiera. Para un .mx vencido, la política del registro no garantiza ese plazo. ICANN, preguntas frecuentes sobre renovación y vencimiento de nombres de dominio.

En ese mes, alguien más puede estar esperando. Un dominio con años de antigüedad y tráfico vale para quien quiera aprovecharlo, y la pantalla «este dominio está a la venta» que vio Arturo es justo eso.

Correo con tu dominio o Gmail: ¿de verdad importa?

Importa por dos razones, una de confianza y otra técnica. La de confianza es obvia: una cotización de viaje de treinta mil pesos que llega desde viajesarturo2019@gmail.com se lee distinto que una desde arturo@tuagencia.com.mx. La técnica es menos conocida: desde el 1 de febrero de 2024, Google exige a quien envíe correos a cuentas de Gmail tener configurada la autenticación SPF o DKIM en su dominio, mantener la tasa de spam por debajo de 0.3%, y a quien mande más de 5,000 mensajes diarios, además, DMARC. Traducido: un correo con tu dominio mal configurado cae en spam aunque el mensaje sea perfecto. Configurarlo bien es trabajo de una tarde, y es de esas cosas que una agencia seria hace sin que se lo pidas.

¿Entonces Gmail nunca? Para empezar, un negocio de una persona puede vivir con Gmail un rato. Pero en cuanto mandas cotizaciones, facturas o tienes a alguien más contestando, el buzón con tu dominio deja de ser lujo: es la placa en la puerta.

Lo que pagas cada año, en una sola hoja

En Xperience Lab, agencia de San Luis Potosí que hace páginas web, chatbots con IA y automatizaciones, pedimos que toda página se entregue con una hoja de una sola cara con esta lista, porque casi nadie la tiene cuando llega:

  1. Dominio: nombre exacto, registrador, fecha de vencimiento, a nombre de quién, correo al que llegan los avisos.
  2. Hosting: proveedor, plan, fecha de vencimiento, quién tiene el acceso.
  3. Certificado de seguridad: incluido o aparte, y cuándo se renueva.
  4. Correo: proveedor, cuántos buzones, quién puede crear y borrar cuentas.
  5. Mantenimiento: qué incluye, qué no, y qué pasa si dejas de pagarlo (la página debe seguir viva).
  6. Tarjeta o método de pago: cuál está registrada y cuándo vence, porque una tarjeta vencida tira más dominios que un hacker.

Cuánto cuesta cada renglón varía por proveedor y por plan; lo que sí te decimos es cuáles renglones existen, porque el desglose es la mitad de la respuesta a cuánto cuesta una página web en México. Y si además revisas lo básico de seguridad de tu página, esa hoja se convierte en el único documento que necesitas para no depender de nadie.

Cómo evitar que se te caiga por un correo que nadie leyó

Cuatro hábitos, ninguno técnico. Uno: renueva el dominio por varios años de una vez; es la renta más barata de tu negocio y la que más daño hace si se olvida. Dos: activa la renovación automática y revisa que la tarjeta registrada no venza antes que el dominio. Tres: pon los avisos de renovación en un correo que alguien de tu negocio lea todos los días, no en el de la agencia ni en uno que creaste para eso y nunca abres. Cuatro: anota las tres fechas, dominio, hosting y correo, en el mismo calendario donde anotas la declaración anual. Si con eso te parece mucho, la agencia que te atiende puede llevar el calendario, pero los avisos siguen llegando a ti.

¿Y Arturo? Su dominio era un .com: lo recuperó en el periodo de gracia, con cuota extra, y perdió cinco días de venta de paquetes de diciembre. Con un .com.mx habría dependido de la cortesía de su registrador. Hoy el dominio está a su nombre, renovado por cinco años, con los avisos en el correo de la recepcionista, que sí lo abre. La hoja de una cara está pegada junto al router. Una página no se cae por tecnología: se cae porque un aviso de renovación llegó a un buzón que ya nadie abre.

Preguntas frecuentes

¿Puedo tener el dominio con un proveedor y el hosting con otro?

Sí, y es muy común. El dominio se registra con un registrador y se apunta al servidor donde está la página, que puede ser de otra empresa. Lo importante es que tú tengas los accesos de los dos y sepas cuándo vence cada uno; muchos negocios ni siquiera saben que son dos contratos.

¿Qué hago si mi dominio está a nombre de la agencia que me hizo la página?

Pide por escrito la transferencia del titular a tu nombre o a tu empresa, con un correo que tú controles como contacto. Si la agencia sigue trabajando contigo, puede quedarse como contacto técnico. Hazlo hoy, no cuando venza: en ese momento la conversación se vuelve negociación.

¿Si se me venció el dominio, ya lo perdí?

Depende de la terminación. Para un .com, la ICANN contempla un periodo de gracia de redención de 30 días en el que se recupera pagando una cuota adicional; después, cualquiera puede registrarlo. Para un .mx, las políticas del Registry .MX dicen que la eliminación por falta de renovación es automática y el nombre queda disponible para terceros; los 30 días de eliminación pendiente solo aplican a bajas manuales del registrador. En los dos casos, actúa el mismo día que te enteres y pregúntale a tu registrador qué margen te da.

¿De verdad no puedo seguir usando Gmail para mi negocio?

Puedes, sobre todo al principio. Pero en cuanto mandas cotizaciones o facturas, un correo con tu dominio da confianza y, bien configurado con SPF y DKIM como pide Google desde 2024, llega a la bandeja de entrada y no a spam. Es un gasto pequeño comparado con una cotización que nadie leyó.

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¿Sabes a nombre de quién está tu dominio y cuándo vence?

Mándanos el nombre de tu página y te decimos, sin compromiso, quién aparece como titular, cuándo vence y si tu correo está configurado para no caer en spam.

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